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sábado, 26 de noviembre de 2011

Capitulo 14 : Pesadillas

Nikki comenzó a soñar.
Al fondo se veía un lago. Junto a él había gente.
Nikki no pudo evitar acercarse por mera curiosidad.
No eran humanos ni nekkos ni vampiros.
Al acercarse otro poco todos la miraron. Eran rojos y blancos. Con cuernos y argollas. Unos con alas blancas y otros con las alas rojas.
Un chico con un arito y unas alas rojas se acerco a ella lentamente.
  • ¡Los vampiros no pueden estar aquí! – dijo el ente subiendo un poco él volumen.
Nikki despertó sofocada y bañada en sudor.
Natsume y Fernando seguían durmiendo. Como quedo desvelada corrió a dar una vuelta. Subió al tejado de una casa para ver las estrellas correteando por el cielo bañado por la luna llena.
No había nadie a esas horas. Ni los perros estaban despiertos.
Cuando se quiso dar cuenta ya estaba amaneciendo.
Como no podía dormir decidió preparar el desayuno para todos. Tendría tiempo hasta que se levantaran.
Los tortolitos dormirían hasta tarde pero los demás se levantarían en una hora como muy tarde, justo el tiempo necesario para ducharse y preparar el desayuno.
Al acabar volvió a salir. Aun tenia que hacer retoques.
Cambio la apariencia de la casa por fuera y coloco una piscina en su exterior. Todos se llevarían una sorpresa.
Nikki se puso a tomar el sol tras desayunar.
  • ¡Nikki! – grito Natsume.
Al no estar ella en casa todos se levantaron para buscarla al oír los gritos de Natsume.
Todos salieron y la vieron dormida. La despertaron.
Todos la miraban relajados.
  • ¿Que ocurre?
  • Estábamos asustados porque no te vimos al levantarnos.
  • Oh. Lo siento. Hice el desayuno y me quede dormida. Me desvele esta noche pasada.
Ellos se tranquilizaron y entraron en casa. Cogieron su desayuno y volvieron a salir.
Comieron todos en el jardín.
  • Um. que bueno esta - dijo Roberto comiéndose una tortita con caramelo.
Todos las probaron y pensaron lo mismo. Valía la pena comérselas.
No es que soliese cocinar mucho pero para una vez que lo hacia... que delicia.
Ella volvió a tomar el sol después de guiarlos a la cocina
  • Um. Que bien. Parece hecho para dormir
Nikki se volvió a quedar dormida y pasada media hora la volvieron a despertar. Estaban jugando en la piscina.
Se largo medio dormida y entro en su habitación. Necesitaba dormir.
  • Nikki, ¿Te ocurre algo?
  • Eh...No. Solo tengo sueño. No hagáis mucho ruido por aquí cerca – dijo entre bostezos a Natsume.
Él salio silenciosamente y se puso a tomar el sol.
Nikki tuvo el mismo sueño una y otra vez. Noche tras noches salia al tejado y dormía durante el día.
Una semana después Roberto y Noelia se fueron. No querían abusar de su hospitalidad.
La noche siguiente Nikki volvió a levantarse pero esta vez Natsume y Fernando la siguieron.
  • ¿Que haces aquí? – dijo Natsume.
Nikki se giro sorprendida y los vio a los dos preocupados.
  • Nada. Solo miro las estrellas.
  • Si, pero lo llevas haciendo ya una semana, ¿Que te ocurre?
Nikki suspiro.
  • Tengo un sueño horrible desde hace ya una semana. No me deja dormir.
  • Oh, por eso duermes durante el día – dijo tranquilo Fernando.
Nikki asintió.
  • Si. Por el día no tengo ese sueño.
Ellos se miraron preocupados.
  • Deberíais ir a la cama a dormir. Seria bueno para vosotros.
  • No hasta que te vayas tu – dijeron en unisono.
Ella volvió a suspirar.
  • No se vosotros pero yo me voy a dar un baño al aire libre mientras miro las estrellas.
Nikki salto del tejado y fue al baño termal.
Ellos la siguieron.
Nikki entro completamente desvestida y de lo cansada que estaba se desmayo nada mas entrar en el agua.
Natsume la sujetó por la cintura y le dio dos bofetadas para despertarla.
  • ¿Eh? ¿Que ha pasado? – dijo somnolienta.
  • Te desmayaste.
  • Si, pero no tuve la pesadilla. Dormí un poco. ¡Jupi!
Ella intento dormir y lo consiguió.

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